De dónde venimos: una conversación con Doña Elsa

A medida que nos acercamos a nuestro 45.º aniversario, nuestro equipo ha estado mirando hacia atrás para recordar las raíces de este trabajo. Y cuando quieres conocer de dónde vienes, recurres a quienes estuvieron allí desde el principio.

Recientemente, nuestra directora ejecutiva, Vivian Huelgo, JD, y Adriana Alejandro Osorio, PhD, conversaron con Doña Elsa, una de nuestras fundadoras, para escuchar de su propia voz la historia de Esperanza United.

Esto es parte de lo que compartió con nosotras.

Todo comenzó cuando una comunidad decidió nombrar el problema

La idea de crear nuestra organización nació en el Spanish Speaking Affairs Council, conocido hoy como el Minnesota Council on Latino Affairs. Fue allí donde se comenzó a hablar abiertamente sobre la violencia doméstica en nuestra comunidad y donde surgió el impulso para conseguir fondos estatales.

Cuando finalmente llegaron esos fondos, las mujeres de color dentro del movimiento hicieron un llamado claro: el dinero debía destinarse a una iniciativa enfocada específicamente en la comunidad latina, en lugar de distribuirse dentro de un movimiento liderado, en gran medida, por personas blancas. Nuestras comunidades merecían servicios creados por y para ellas.

Cuatro hermanas y una forma diferente de liderar

El trabajo comenzó con cuatro hermanas que lideraban juntas, como un colectivo y sin una directora ejecutiva. No todas las personas creían que ese modelo pudiera funcionar. Aun así, la Fundación Bremer decidió apoyarlas y les dio el espacio necesario para encontrar su propio camino.

La YWCA de St. Paul también confió en ellas y les alquiló los dos pisos superiores de su edificio para establecer nuestro primer refugio, a pesar de que su propia junta directiva tenía algunas inquietudes.

Un refugio que honraba la cultura y la fe

Ese primer refugio tenía un espacio para la oración. Desde el primer día, este trabajo se enfocó en servir a las latinas de una manera que honrara nuestra cultura y nuestra fe, sin pedirles a las sobrevivientes que dejaran esas partes de sí mismas al cruzar la puerta.

De la YWCA nos trasladamos a una casa compartida y, más adelante, a nuestro propio hogar: El Refugio, en el East Side, cerca del lago Phalen. Poco después, contratamos a nuestra primera directora ejecutiva.

Construyendo una organización y criando a nuestras familias, juntas

El hijo de Doña Elsa nació aproximadamente en la misma época en que se fundó nuestra organización. Como todavía no tenían oficinas, las mujeres se turnaban para cuidar a sus hijos e hijas mientras construían esta organización desde cero.

De esa hermandad venimos.

De Casa de Esperanza a Esperanza United

Cuando le preguntamos a Doña Elsa de qué se siente más orgullosa, no lo dudó: del momento en que Casa de Esperanza se convirtió en Esperanza United.

Lo que comenzó en los pisos superiores de una YWCA es hoy una organización internacional que recibe en Minnesota a personas que trabajan en defensa de sobrevivientes, provenientes de Puerto Rico y otros lugares, para participar en capacitaciones. También le emocionó saber que muchas personas que alguna vez formaron parte de nuestra organización hoy lideran otras organizaciones en diferentes lugares de las Twin Cities.

Su desafío para nuestro próximo capítulo

Doña Elsa no solo miró hacia el pasado. También nos dejó algo para llevar con nosotras hacia el futuro.

Nos desafió a mantenernos cerca de las nuevas generaciones, especialmente al abordar temas como la violencia en las relaciones de pareja entre jóvenes y el impacto de la tecnología, y a reconstruir esas relaciones con personas voluntarias que permiten que la comunidad siga conectada durante décadas.

Honrando a las mujeres que plantaron las semillas

Todo lo que hacemos hoy nació de la esperanza de construir un mañana mejor para las latinas sobrevivientes de violencia doméstica.

Al celebrar 45 años, honramos a las mujeres que plantaron esas raíces y renovamos nuestro compromiso de seguir creciendo en la dirección que ellas nos señalaron.

Gracias, Doña Elsa.